Zonas Frías en Santa Fe: el impacto en Rosario y el sur de la provincia
Unos 550.000 hogares santafesinos (cerca de 1,7 millones de personas), concentrados en el sur de la provincia y Rosario, pierden el subsidio automático. Las fuentes hablan de aumentos de entre 30% y 40% según consumo y categoría, aunque no hay todavía una lista nominal de localidades verificada.
Publicado el 2026-09-25 · Actualizado el 2026-09-29 · Por Lucía Fernández
Qué dicen las fuentes sobre Santa Fe
Según Conclusión y La Capital, unos 550.000 hogares santafesinos (cerca de 1,7 millones de personas) pierden el carácter automático del subsidio de Zona Fría, concentrados sobre todo en el sur de la provincia y en Rosario y sus alrededores. El servicio de gas en esa zona lo presta Litoral Gas.
A diferencia de Buenos Aires o Córdoba, las fuentes consultadas no dan una lista nominal de localidades o departamentos afectados: mencionan de forma genérica "el sur de Santa Fe" y Rosario, y una búsqueda agregada citó "8 localidades" sin nombrarlas. Esto queda marcado como un dato pendiente de verificación, en vez de completarlo con una lista armada a mano.
Cuánto podría subir la factura
Conclusión reportó un rango de entre 30% y 40% de aumento en ciertas facturas, según el consumo y la categoría de usuario — un rango más moderado que el +100% del ejemplo de Bahía Blanca o el 40-60% que se estima para La Pampa.
Cuánto cuesta cocinar: gas vs. electricidad (y dónde entra la freidora de aire)
Antes de sacar conclusiones apuradas, conviene mirar un dato que suele faltar en las notas sobre este tema: cocinar es una porción chica del gas que se consume en un hogar. Según ENARGAS (con base en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018), la calefacción explica el 56% del consumo de gas residencial, el agua caliente el 18%, y la cocción apenas el 10% (el 12% restante es el consumo pasivo de la llama piloto, transversal a los otros usos). Es decir: la mayor parte de cualquier aumento en la factura de gas por la reforma de Zonas Frías va a pegar en calefacción y agua caliente, no en la hornalla ni el horno.
Con eso en mente, vamos al dato central: ENARGAS tiene un estudio técnico propio, "Cocción en la Argentina, ¿qué conviene: gas o electricidad?", que compara el costo de cocinar con cada fuente para una rutina de uso típica (hornallas unos 80 minutos por día, más el horno usado 2 a 3 veces por semana, unos 120 minutos semanales). El resultado, en las tarifas usadas por ese estudio: cocinar con gas sale unos $2.808 por mes, contra $5.694 por mes cocinando con electricidad. Es decir, para esa rutina completa, el gas le gana bastante a la electricidad. Vale la aclaración: el estudio no especifica con qué mes de tarifas hizo el cálculo, así que estos pesos concretos probablemente estén desactualizados respecto a septiembre de 2026 — lo que importa acá es la relación entre ambos (gas más barato), no el número exacto.
Dicho esto, hay una razón técnica por la que la cocina a inducción (eléctrica) es más eficiente convirtiendo energía en calor: según el mismo estudio de ENARGAS, la inducción aprovecha un 82% de la energía que consume, contra un 50% del gas natural. Lo que pasa es que el gas subsidiado sigue siendo más barato por unidad de energía, así que el costo final termina favoreciendo al gas pese a ser menos eficiente. Esto importa para lo que viene: si el subsidio baja o desaparece, esa cuenta puede empezar a moverse.
Entonces, ¿por qué existe igual el argumento de la freidora de aire? Porque el estudio de ENARGAS compara una rutina de cocina completa (hornallas de uso diario + horno de uso ocasional), no un plato puntual. La freidora de aire no reemplaza la hornalla del día a día — para eso sigue haciendo falta anafe o cocina —, reemplaza específicamente el uso ocasional del horno: una milanesa, unas papas, una tarta chica. Y ahí entran en juego dos cosas que no dependen de ninguna tarifa: un horno (a gas o eléctrico) tiene una cavidad mucho más grande para calentar antes de cocinar nada, y suele pedir más minutos de precalentado que una freidora chica. Para un plato puntual y una porción chica, encender todo un horno para calentar aire vacío alrededor de la comida es, en proporción, menos eficiente que una freidora que calienta un volumen mucho menor.
¿Y con el recorte del subsidio, cambia la cuenta general? Como la cocción es solo el 10% del gas de un hogar, hace falta que el aumento pegue fuerte específicamente ahí (no en calefacción) para que la electricidad empiece a competir. No hay en las fuentes consultadas una tarifa de cocción a gas ya recalculada post-reforma, así que no podemos dar una cifra nueva con la misma precisión. Como ejercicio ilustrativo (no una proyección): si tomáramos el aumento más grande que aparece en esta investigación — el +100% que estima IERAL para una factura tipo en Bahía Blanca — y lo aplicáramos, sin más ajuste, al costo de cocción de ENARGAS ($2.808/mes), daría a proximadamente $5.616/mes: parecido en orden de magnitud a los $5.694/mes de la electricidad. Remarcamos que ese +100% se midió sobre la factura total (donde pesa sobre todo la calefacción), no sobre la cocción en particular, así que esta cuenta solo sirve para dimensionar qué tan grande tendría que ser el golpe para empatar — no para afirmar que va a pasar.
Con el rango de aumento reportado para Santa Fe (30%-40% sobre la factura total), la cuenta ilustrativa da un resultado más moderado que en Bahía Blanca: aplicado sin más ajuste al costo de cocción de ENARGAS ($2.808/mes), un aumento del 40% daría unos $3.931/mes — todavía bastante por debajo de los $5.694/mes que cuesta cocinar con electricidad según el mismo estudio. Es decir: incluso en el escenario de aumento más alto reportado para la provincia, cocinar con gas seguiría siendo, en principio, más barato que la electricidad para la rutina completa de hornallas + horno. Igual que en los otros casos, esto es una cuenta ilustrativa aplicada sobre la factura total, no una tarifa de cocción ya recalculada.
Para ese caso puntual (freidora vs. horno eléctrico, plato por plato, con tu propia tarifa y tus propios tiempos) armamos una calculadora aparte. No metimos el horno a gas en esa calculadora: el dato de ENARGAS que citamos arriba es un costo mensual para una rutina completa, no un consumo por minuto u hora que se pueda convertir de forma honesta en un costo por plato — y no encontramos, en esta investigación, una tarifa de gas por m³ ya actualizada con el recorte del subsidio, provincia por provincia, como para armar esa cuenta sin inventar un supuesto. Preferimos dejarla afuera antes que mostrar un número que parezca más preciso de lo que en realidad es.
Actualización 29/09/2026
Al 29/09/2026, cinco días después de la sanción en el Senado, la ley todavía no fue publicada en el Boletín Oficial: no tiene número de ley asignado, ni se conoce decreto reglamentario ni resolución de ENARGAS que la implemente. El panorama completo de reacciones políticas y judiciales a la ley (Buenos Aires, San Luis y otros) está en la nota principal.
Más sobre la reforma
Esta nota se enfoca en Santa Fe. Para el panorama completo (qué cambia, quién conserva el subsidio y la tabla con el resto de las provincias), la nota principal tiene todo el detalle.
Fuentes
- Conclusión — El Senado aprobó la ley de zonas frías
- El Litoral — Zona fría, Senado, ley, Santa Fe, Rosario
- La Capital — Aumentó la tarifa del gas en Santa Fe
- La Nación — Con la llama del piloto se gasta el 12% del gas de los hogares (datos ENGHO/ENARGAS)
- ENARGAS — Cocción en la Argentina, ¿qué conviene: gas o electricidad?
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